Conclusiones.

Desde siempre el hombre ha incorporado nuevos alimentos y nuevas formas de consumirlos. Es así como se han ido incluyendo como aptos para consumo humano, los alimentos con una ¨ historia de uso seguro¨. Esta historia continúa y debemos estar alerta para detectar o nuevos alimentos o nuevas formas de consumirlos que pueden aumentar el riesgo de que no sean inocuos.

Es muy importante que se transmitan las experiencias y se detecten las debilidades en la cadena alimentaria como por ejemplo la estrategia en la entrega de alimentos al consumidor.

El consumidor es el punto más importante donde enfocar la información, educación y capacitación para que sepa elegir y exigir además de manipular sus alimentos para lograr un consumo responsable y seguro.

Es de destacar la importancia de conocer peligros emergentes por nuevos hábitos de consumo como ingerir pescado y mariscos crudos, con las consecuencias para la salud debidas a la presencia de virus como el de hepatitis A, parásitos como Anisakis sp. y bacterias como Vibrios. El conocimiento conduce a encontrar modos de pevención y en éste caso a implementar nuevas prácticas como el congelamiento del pescado a – 20 oC al menos por 24 hs y a la implementación de mesas de desparasitado.

Los brotes referentes a E. sakasakii en fórmulas infantiles y su estudio condujeron a nuevas regulaciones y al desarrollo de metodologías de detección en laboratorios de control como el del Gobierno de la Ciudad, y también movilizaron a la industria para asegurar el control de sus productos o a buscar nuevos productos que puedan ser esterilizados para el caso de alimentación de infantes o personas inmunodeprimidas.

En todo el mundo se busca el modo de minimizar los riesgos de ETAs., y hasta el momento el mejor modo parece ser la implementación de sistemas de calidad como las BPA y BPM, también HACCP, con las cuales se logra que todos los implicados en la producción de alimentos estén capacitados y concientizados de que cada actividad que realizan debe ser: pensada, registrada y revisada.

Es interesante ver que las normas EUREP GAP o Global GAP se aplican especialmente a frutas y verduras ya que las recomendaciones en nutrición, indican que debemos aumentar el consumo de vegetales y por lo tanto aumentará la exposición de la población a microorganismos o toxinas que pudieran encontrarse en ellos.

Es importante destacar el hecho de que en Mercosur las BPM se deban aplicar como obligatorias y en nuestro País por ley, deban ser aplicadas exigiendo capacitación a los manipuladores de alimentos.

El proceso es dinámico y básicamente es cuestión de educación. Lo importante es realizar prevención como actividad programada con capacitación continua para cambiar actitudes.

Entonces, estar alerta y educar en todos los niveles será la mejor forma de lograr minimizar riesgos y acercarnos a la inocuidad en los alimentos. Especialmente educar ¨al soberano¨, el pueblo.